Entrevistas

Publicado en octubre 7th, 2014 | por Ana Fernández

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Carlos Marques-Marcet: “Pocas cosas me gustan más que coger el coche y perderme”

Carlos Marques-Marcet es uno de esos jóvenes directores que han decidido cruzar el charco para dar a conocer a los realizadores españoles y probar suerte en la Meca del cine. Y por ahora, no le ha ido mal: Su primer largometraje de ficción 10.000 km ha conseguido el recocimiento de luchar con dos grandes producciones como “Vivir es fácil con los ojos cerrados” y “El niño” para ser la candidata española a los Oscars 2015.

¿Cuál ha sido el lugar que más te ha impresionado dónde has rodado?

La película está rodada principalmente en Barcelona, en dos apartamentos uno en Gracia y el otro en el gótico, así que no eran demasiado espectaculares. Lo que sí que dedicamos mucho tiempo, el verano de 2011, a hacer las fotos y el proyecto artístico que aparecen en la película, junto al fotógrafo Aleix Plademunt y el escritor Borja Bagunyà. Hicimos un viaje al Silicon Valley (Palo Alto, Copertino, Mountain View, etc), que es un lugar extrañísimo, donde se junta gente especial, no es un sitio que necesariamente me gustase pero sí que me fascinó. Luego hicimos fotos en algunos sitios de Los Ángeles que me gustan especialmente: El donut gigante de Randy’s donuts, el edificio en forma de prismáticos de Frank Ghery, el parque de atracciones cerrado con dinosaurios gigantes de temática creacionista (sí, los que creen que los hombres y los dinosaurios vivimos juntos sobre la tierra), y un montón de otros sitios bizarros y extraños que me gusta visitar. Hicimos muchas fotos que no salieron luego: los pozos de extracción de petróleo en el parque de La Brea, el nudo de las autopistas 105 con la 110, Mulholland Drive, South Central, las Watts Towers. Algunos de tan mal gusto (como la mayoría de lo que hace Ghery) aunque acaban teniendo encanto. A mí Los Ángeles me gusta mucho, es una ciudad que nunca deja de sorprenderte, aunque seguramente a la mayoría de los turistas les decepcione, porque al contrario que mi querida Barcelona, en Los Ángeles los turistas no les importan nada, pasan de ellos, vienen muchos pero no tienen un impacto sobre la vida de los habitantes.

Carlos Marces-Marquet rodando

A parte de 10.000 KM, he rodado unos cuantos cortos en mi barrio de Vallcarca, y de hecho estoy preparando un guion para volver a grabar en esas subidas y bajadas que significan mucho para mí. Quizás el sitio más espectacular donde he rodado fue para un cortometraje western que hice, en un desierto de california que se llama Lucerne Valley. Estuve literalmente dos meses conduciendo por todos los desiertos de California y el sur de Nevada tratando de encontrarte un sitio con una cabaña como la que quería. Pocas cosas me gustan más que coger el coche y perderme por carreteras secundarias o pistas de tierra por el desierto. Creo que el corto en realidad era una excusa para poder hacer todas estas tareas de localización que es donde más disfruto.

¿Dónde te hubiera gustado rodar la película de “10.000 km” y no pudiste?

Rodé donde quería. Pensé por un momento rodar el apartamento de Los Ángeles en mi casa de California, pero por suerte no fue posible, hubiera sido una locura total grabar en directo a través de dos continentes, no hubiera funcionado tan bien la química entre ellos si no hubiéramos podido ir a tomarnos unos vinos a la noche los tres juntos.

Me hubiera gustado enseñar más de la ciudad, pero tuvimos que sacarlo todo porque realmente no aportaba nada a la historia,  lo que no eran ellos dos en esos dos espacios, en realidad era completamente superficial y no aportaba realmente nada. Aunque algunas veces lo colé como diálogo, como cuando hablan de que van a la Placita Mariachi, en Boyle Heights, que es uno de mis sitios favoritos de la ciudad.

Natalia Tena y David Verdaguer

La visión de una película  rodada con una cámara web me ha llamado mucho la atención ¿Tuviste algún referente?

No tenía referentes por el tema de las cámaras web, la inspiración venia más bien de la experiencia propia, hablo constantemente a través de cámaras web. Pero la película no está rodada con una cámara web, sólo en algunos momentos asumimos el punto de vista de la webcam, en momentos muy indicados. Me interesaba pensar en las cámaras web como parte del lenguaje cinematográfico, aplicado a la vida cotidiana y la intercomunicación. Supongo que si había alguna influencia al respecto sería la de pensar cómo se relacionaría en el siglo XXI con las cámaras el Mr. Fleury de “Tren de Sombras”, que grabaría con un móvil, y si el digital había cambiado para siempre el estatus de las imágenes, o si era capaz todavía de construir fantasmas aunque sean fantasmas más reales.

¿Dónde piensas rodar tu próximo proyecto?

Tengo un proyecto para rodar en mi barrio de Vallcarca, otro en la costa de levante y un tercero para rodar en EEUU, no sé qué es lo que al final acabará sucediendo antes.


Sobre el autor

Community manager y conocedora de muchas cosas pero sin tener la verdad absoluta. Nomofóbica aunque para dormir apago el móvil. Un poco bloguera



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