Comer de cine Cita con un ángel patatas fritas

Publicado en agosto 25th, 2015 | por Ana Fernández

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¿Conoceríamos las patatas fritas sin la Primera Guerra Mundial?

Puedes pensar que me he vuelto loca pero, este plato famoso en todo el mundo, tiene mucha relación con la Gran Guerra.

Durante la Primera Guerra Mundial, cuando los americanos luchaban en las trincheras en Bélgica, cerca de la frontera con Francia, descubrieron este plato. Como en la zona sur de Bélgica (Valonia) se habla francés y los americanos no tenían muy claro dónde estaban, de ahí viene la denominación que tienen en los países anglosajones: french fries.

El Friet Museum (Museo de las Patatas Fritas) de Brujas arroja una de las teorías más aceptadas sobre por qué se comenzaron a freír las patatas. En Namur (Bélgica) estaban acostumbrados a freír peces que pescaban en el río Mosa. Pero un año se heló el río y por la incapacidad de poder pescar, decidieron freír patatas con una forma parecida al pez para engañar al estómago. Este tubérculo había llegado a Flandes desde América por medio de los españoles en el siglo XVI.

Los belgas fríen las patatas con grasa de buey o caballo en dos fases: primero en temperatura baja y luego a fuego fuerte para que se doren bien. Las puedes encontrar por todo el país en puestos callejeros, la salsa habitual es la mayonesa y si quieres otra, debes pagar un extra.

Realidad o mito  esta relación con la Primera Guerra Mundial, las patatas fritas aparecen en algunas películas de calidad (o no tanto) como el famoso documental Super size me, donde su director sobrevive con comida de McDonald’s durante 30 días y gana más de 11 kilos en ese periodo.

Además, la comida rápida siempre ha estado relacionada con las patatas fritas, ya sea en autocines como en Cita con un Ángel, donde Emmanuelle Béart aparece comiendo las patatas, en restaurantes para recoger comida en tu coche como en American BeautyUn día de furia o El otro lado de la vida, o en comedores de instituto como en el clásico Grease.

Para dar a conocer aún más su origen, los belgas han decidido solicitar a la Unesco que incluya las patatas fritas en su lista de iconos gastronómicos y ha conseguido unir a flamencos y valones para realizar esta propuesta. En diciembre van a organizar en el país la Semana de la patata frita para dar más peso a la candidatura.


Sobre el autor

Community manager y conocedora de muchas cosas pero sin tener la verdad absoluta. Nomofóbica aunque para dormir apago el móvil. Un poco bloguera



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